El cannabis es como cualquier otra planta, es muy facil hacer un injerto, cortás una rama, la unís a alguna parte de la planta receptora, las sujetás con algo, y con la suficiente humedad se forma un tejido mágico llamado callo, que permite que ambas plantas se unan.
En términos científicos, cuando las plantas son injertadas, los tejidos de ambas comienzan a interactuar a nivel celular.
Las capas de cambium de ambas plantas, situadas justo debajo de la corteza, se alinean y producen nuevas células, formando un puente de conexión que llamamos "callo".
Este callo es crucial para el éxito del injerto, ya que es lo que permite el intercambio de nutrientes y agua entre las dos plantas.
Hay varias formas de hacer injertos, y una de las más efectivas y faciles es la que te muestra Milton en su tutorial injerto por aproximación.
En este método, ambas plantas permanecen en sus propias macetas mientras una rama de la planta donante se une al tallo o a una rama de la planta receptora. Luego de unos 20 días, ambas plantas se habrán unido y será seguro separarlas.
El injerto seguirá creciendo como si fuera una rama natural, y podrás disfrutar de sus frutos en el momento adecuado.